Se tomaba al salir el sol y se componía, normalmente, de pan, algo de fruta, queso y aceitunas.

Se tomaba al mediodía y habitualmente se componía de platos fríos, carnes, mariscos, verduras y pan.

Esta era la hora para disfrutar, sobre todo para los más privilegiados. Se acudía a ella después de un buen baño en las termas. Antes de cenar, solían cambiar la túnica por una más cómoda y ligera llamada "cenatoria". Se descalzaban antes de acostarse en los lechos del triclinium.

Estas comidas constituían todo un acto social en el que se hacían negocios, bodas, política, se conspiraba y se hablaba de filosofía y literatura.

No se utilizaban tenedores ni cuchillos. Solamente la cuchara. La carne se servía cortada y se tomaba con los dedos. Los sirvientes enjuagaban las manos de los comensales con un aguamanil.

El comienzo (Gustatio), se componía de varios platos de aperitivo que solían ser fríos.
El Plato principal (Fercula), estaba compuesto por platos distintos que en ocasiones podían ser siete o más. Estos platos eran de carnes asadas o cocidas, pescado o mariscos.

En lo referente a las carnes, las más apreciadas eran en este orden: cerdo, jabalí, cordero, ternera, buey y caza en general. Los pollos  eran también muy apreciados, así como las aves pequeñas (zorzales, becadas y codornices.) En ocasiones, se consumían también flamencos, cuyas lenguas aparecen citadas frecuentemente como un ejemplo de sofisticación.

Por último, llegaban a los postres (Mensas Secundae). Éstos tenían que ser necesariamente dulces. Solían tomar la fruta sin transformar, considerando muy sabiamente que era muy difícil mejorar un buen fruto en sazón.

Era considerado muy importante por los romanos. Durante el reinado de Augusto (27 a.C. a 14 d.C.), la ciudad de Roma contaba con 329 panaderías, la mayor parte de las cuales eran regentadas por griegos, que se arrogaban en exclusiva el mérito de elaborar buen pan.

Eran varios los tipos de pan que se consumían. El "siligenius panis" se elabora con la flor de harina de sémola. Estaban también los "panis cibarius, castrensis y sordidus", fabricados con harina de cernida; el "rusticus", que contenía salvado; el "clibanites panis", cocido sobre las brasas; el "speusticus", de cocción muy rápida; el "ostrearius", que se comía con ostras; el "cuadra", dividido en cuatro lóbulos y el "milenium", o pan de amigo.

El más prestigioso era, sin duda, el "Pan de Alejandría" que contenía cominos en la pasta y se elaboraba con harina de trigo siguiendo un procedimiento inventado por los egipcios.
En lo que a nuestra zona se refiere, sabemos por Estrabón que celtas y astures recogían las bellotas de las encinas para elaborar con su harina de pan (J.C. Capel).

Desempeñaban un papel muy importante en las comidas romanas, bien consumidos al natural o mezclados con miel, hierbas aromáticas o flores. De ello dan fe algunas de las frases que han llegado hasta nosotros:

- "Annorum vinum, socius et vetus aurum". (Vino añejo, amigo viejo y oro viejo), que indica que algunas cosas ganan con los años.

- "Prima cratera ad sitim pertinet, secunda ad hilaritem, tertia ad voluptatem, quarta ad insaniam". (La primera copa es para la sed, la segunda para la alegría, la tercera para el placer y la cuarta para la locura).

- "Vivis piscibus aqua, mortius vinum". (Para los peces vivos, el agua; para los peces muertos, el vino), en referencia a la costumbre romana de cocinar los peces con vino.